Descripción de la ruta:
Partimos de la localidad de Escuaín y tomamos el sendero que sale detrás de la iglesia y atravesamos sin dificultad alguna el “barranco del lugar”, generalmente seco y nos introducimos en bancales rodeados por bojes y pinos silvestres. A continuación, andamos bordeando las paredes del barranco hasta que llegamos a una proa situada en la parte más alta de la garganta y desde donde podemos ver al fondo la Fuente de Escuaín. Llevamos una hora de recorrido y a partir de aquí el camino desciende bruscamente entre buchos y carrascas.
Media hora más tarde llegamos al fondo de la garganta. El camino sigue bien trazado hasta que nos encontramos con un espolón que nos impide el paso, pero debemos atravesar la cueva (de unos dos metros) y así desembocamos enfrente de la confluencia con el barranco de Angonés. Seguimos andando quince o veinte minutos más hasta llegamos a una escalera de madera que nos ayudará a salvar un pequeño escarpe rocoso un poco resbaladizo. Tras pasarlo y después de dos horas de recorrido, llegamos a la fuente o surgencia de Escuaín.
La vuelta se realiza por el mismo camino y tiene un tiempo estimado de 1h 30’.
SABIAS QUE.........?
La surgencia o fuente de Escuaín proviene de un río subterráneo que taladra la sierra de las Sucas y que sus 1.150 m de longitud la convierten en una de las cavidades integrales más grandes del mundo y en un lugar de interés espeleológico excepcional.
En la garganta de Escuaín y en el río Yaga podemos encontrar diferentes poblaciones de Tritón Pirenaico, una especie endémica de esta región de los Pirineos y aves tan curiosas como el mirlo acuático, que es visible junto a las casacadas
|
|