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>> Normas del Parque Nacional de Ordesa


Si se va a visitar el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido es muy importante tener en cuenta la normativa que proviene del Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG) que fija los objetivos y normas generales de organización de la zona. Las normas más importantes a destacar son las siguientes:

La acampada libre o vicac está permitida, excepto en las zonas de Reserva, pero se deberá desmontar la tienda antes del amanecer. Las áreas establecidas para acampar son el Balcón de Pineta, a partir de los 2500 m en el sector de Pineta; las Cavijas de Soaso, por encima de los 2100 m, en el sector de Ordesa y la Fon Blanca, a partir de los 1800 m, en el sector de Añisclo y en La Ralla en Escuaín.

Prohibido hacer fuego en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido

Las actividades deportivas permitidas son el excursionismo, la escalada, la espeleología y el esquí de fondo y de travesía. Sin embargo, queda terminantemente prohibido la práctica de barranquismo, el kayak y el parapente.

Uno de los objetivos del PRUG es preservar las áreas únicas más frágiles: el Glaciar de Monte Perdido, la Gruta helada de Casteret y la Umbría de Ordesa. Por consiguiente únicamente podrán acceder a ellas el personal que esté autorizado.

Otras prohibiciones a tener en cuenta son: encender fuego o arrojar objetos de combustión, transitar con vehículos en el interior del parque (solo podrán hacerlo los que estén autorizados), arrancar especies vegetales, la captura de animales, bañarse o lavar con detergentes en los ríos, arroyar basuras, introducir perros sueltos, aparcar el coche en un lugar no señalizado para ello e instalar puestos fotográficos que no sean autorizados por la dirección del recinto, entre muchas otras que se pueden consultar en el artículo 38-2º de la Ley 4/89.

El Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido es un museo vivo, habitan animales silvestres en libertad y hay que cooperar para su supervivencia y conservación. Para ello, hay que seguir los senderos debidamente señalizados sin salirse de ellos y respetar el entorno que nos rodea sin cambiar ni modificar nada. A lo largo del parque se han construido casetas de observación, museos, centros de interpretación, etc. para que se pueda observar, aprender y disfrutar de la naturaleza sin atentar contra ella. Es muy importante, también, mantener el silencio oportuno para no asustar a los animales ni influir en su ciclo de vida natural.

No hay que olvidar que en el verano del 1991 se produjo un incendio que quemó 700 hectáreas lindantes con el parque y 50 hectáreas de su interior.

Es muy importante tomar conciencia de estas normas, su incumplimiento comportará una severa sanción, el grado de la cual dependerá de la conducta adoptada por el visitante.